domingo, febrero 06, 2011

Así surgió el mas grande asesino de masas.

Este Post se recrea bajo un escenario ficticio sostenido de circunstancias históricas reales. Es un cuento y se llama "Vamos a inventar algo" Lo escribí con la intención de crear reflexión y enseñar un poco de historia de una manera interesante. No pretendo ser un crítico más en el tema sobre el cual trata. Tampoco pretendo tergiversar la historia. Solo quiero que piensen al respecto.

"Vamos a Inventar algo"

Hace aproximadamente 4000 años, en una selva en latinoamérica existía una gran Aldea que se llamaba Azhlú. En el pueblo habitaban y convivían varias tribus indígenas. A pesar de las diferencias culturales entre cada tribu, siempre lograban manejar pacíficamente cualquier situación.

Un día soleado; Atheil y Liziut, una pareja de aldeanos, deciden salir del pueblo en busca de alimento para sus familias. Recogieron todo el alimento que pudieron en cestas que llevaban, hechas con artesanía propia. Cayó la noche y decidieron hacer un pequeño campamento para esperar que amaneciera. Recogieron pedazos de árbol seco y piedras para hacer fuego y de ésta manera poder luchar contra el frío nocturno.

Atheil llegó primero e hizo la fogata como pudo. A los pocos minutos llegó Liziut con unas hojas secas para alimentar el fuego, tiró las hojas en el fuego y se durmieron al rededor de la fogata.

En la madrugada el olor que desprendía la fogata despertó a los dos, y llamó su atención. El olor les pareció agradable aunque un poco fuerte, y nunca lo habían sentido.

Al amanecer Atheil le dijo a Liziut que lo llevase a donde encontró las hojas y le sugirió buscar más para llevarlas a la aldea y que todos la conocieran.

Así fue...

Hicieron el mismo experimento el cual fue accidental por primera vez; pero ésta vez en frente de los sabios de las tribus. Quemaron las hojas secas y pudieron oler el aroma que desprendían esas hojas.

Pasaron los días y los adultos se reunían en círculos al rededor de las hojas quemándose para olerlas y conversar. Aquello se convirtió en costumbre y cada vez más aldeanos la practicaban.

Entre todos existía un ingenioso personaje llamado Tabbok, a pesar de su corta edad siempre era el que resolvía los problemas que requerían un análisis de ciencia.

Un día al ver los círculos de gente reunida al rededor del humo, Tabbok pensó en una forma de hacer lo mismo pero de manera individual.

Fue así como buscó hojas secas las enrolló en forma de cilindro, encendió fuego en una punta y lo comenzó a chupar por el otro, succionando el humo hasta llegar a sus pulmones. Al hacer esto Tabbok se ahogó y tosió mucho botando el cilindro de hojas en el piso, salió corriendo hacia la aldea.

Al llegar pálido a donde los demás, se dió cuenta de que no podía hablar y no podía prevenir a los demás de no hacer lo mismo que él hizo, solo pudo hacer señas hasta que se desmayó y quedo inconsciente. Poco después murió.

Al parecer el humo en sus jóvenes pulmones fue demasiado para su organismo y no pudo soportarlo. Tenía 12 años.

El cilindro hecho de hojas que fue prendido y usado por Tabbok fue encontrado por otro aldeano, quien lo llevó a los sabios y éstos al verlo dedujeron luego de un largo razonamiento; al ver un extremo quemado, la forma que habia descubierto Tabbok de usarlo de manera individual.

Y así los adultos comenzaron a usarlo de manera individual

"Ciertas hojas secas envueltas en otras hojas, también secas, parecidas a los petardos ... Se encienden por un extremo y se chupan por el otro ... para introducir en los pulmones ese humo con el que adormecen el cuerpo y así se embriagan" *

Mucho tiempo después llegaron a la aldea unos hombres vestidos de manera extraña con unos dispositivos no conocidos por los aldeanos, que herían a muerte a todo el que no se sometiera a las exigencias de ellos. Eran guiados por un tal Cristóbal Colón, venían de otra parte del mundo, explorando.

Poco tiempo pasó para que estos nuevos personajes acabasen con la aldea y para que descubriesen el cilindro de hojas secas y su manera de usarlo. A ellos también les gustó y lo llevaron con ellos hasta el otro lado del mundo, donde mentes más sofisticadas le encontraron provecho comercializándolo. Lo llamaron Cigarrillo, decían que provenía del Tabaco o así entendieron ellos (en realidad era Tabbok como el descubridor de la forma de usarlo).

Hoy en día se sigue usando de la misma manera que descubrió aquel joven Maya llamado Tabbok quien fue su primera victima. Incluso hoy en día sigue matando gente. Y es el asesino más grande que la historia de la humanidad ha tenido.

Fin

Lo marcado con * Fue la definición de cigarrillo dada por Bartolomé de las Casas.

Ahora yo (Magomi) me salgo del cuento y propongo "Vamos a inventar algo", algo que mate gente pero que dé placer, que a primera vista se vea loco y poco viable. Pero quizá dentro de cientos de años. millones de personas lo usen y mueran debido a esto.

Al igual que pasó con el Tabaco.

(Ya que algunos se tomaron en serio esta ultima parte, aclaro que es sarcasmo)


Antes de terminar. Quiero volver a recalcar que esta historia la acabo de inventar. Basado en hechos históricos. Es totalmente original, así que agradezco que si quieren compartirla mantengan la fuente. Un abrazo.



MAGOMI

5 comentarios:

  1. Anónimo3:36 p.m.

    Bueno magomi la verdad, hoy dia la ignorancia por esto y por demas cosas matas a mas personas dia a dia

    ResponderEliminar
  2. Muy bueno, es una buena reflexion para todos...

    ResponderEliminar
  3. Anónimo4:14 p.m.

    Admirable tu cuento primo..me encanta:)MAGUA VENEZUELA

    ResponderEliminar
  4. Anónimo7:53 p.m.

    muyy buenaa tu historiaa .,.,

    ResponderEliminar
  5. Anónimo12:53 p.m.

    No hubo mayas entre Perú y Ecuador. Tu joven Tabbok debió ser Inca.

    ResponderEliminar

Eres libre de comentar tu opinion pero me gustaría saber tu nombre y de donde escribes...